El presidente Rodrigo Paz Pereira inició su mensaje situando al país en la extrema contingencia en la que —según afirmó— recibió la administración del Estado. Enfatizó que, junto a su gabinete, “le estaban poniendo todas las ganas para salir adelante”, validando el esfuerzo colectivo orientado a revertir el deterioro institucional y económico heredado.
En objetiva síntesis, estableció un parangón como elemento de contraste político frente al anterior gobierno del “MAS” al que calificó de nefasto y símbolo del colapso operativo: “Acuérdense de esas largas colas que teníamos para conseguir gasolina o diésel”.
Paz Pereyra sopesó el avance de su propuesta de transformación nacional. “Todavía nos queda mucho camino por hacer”, reconoció, aunque ponderó los avances alcanzados en este corto tiempo de gestión. Sostuvo que el primer paso indispensable fue estabilizar la economía; para ello —afirmó— se determinó la supresión de la subvención a la gasolina y al diésel. Argumentó que dicha subvención incluía aproximadamente un 40% que terminaba en contrabando o corrupción, beneficiando “los bolsillos de unos cuantos”.
Añadió que la inflexible labor de transformación interfiere inevitablemente con intereses creados, particularmente de quienes “todavía quieren hacerse ricos gracias al Estado”. En ese marco, resulta pertinente mencionar la controvertida situación en la Terminal Bimodal, donde el designado director, Lic. Marco Antonio García P., evidenció irregularidades y negociados en distintos servicios, manejados por grupos específicos vinculados de manera ostensible al Movimiento al Socialismo.
Antes de detallar los logros económicos, el primer mandatario repudió el papel de “muchos traidores a la patria”. Definió como traidor no solo al que roba, sino también al que obstaculiza el avance nacional: “Traidor a la patria es el que roba, y también el que no deja ser”. Añadió que varios responsables ya estarían siendo perseguidos judicialmente y algunos se encontrarían en la cárcel.
Finalmente, fustigó lo que denominó el “Estado tranca” o “cloaca”, aludiendo a la estructura burocrática y a las prácticas irregulares que, según sostuvo, caracterizaban el aparato estatal recibido. En ese contexto, defendió la necesidad de decisiones estructurales firmes como condición imprescindible para encaminar la transformación del país.
PAZ PEREIRA “100 DÍAS DE GESTIÓN"