Por: Reynaldo Rodríguez Cuéllar
La prolongada asunción de promociones y la narrativa oficial sobre la “recuperación de la institucionalidad” corren el riesgo de convertirse en un eslogan vacío cuando no van acompañadas de decisiones coherentes con la carrera policial, la meritocracia y el respeto a las regiones.
La Policía Boliviana es una institución de carácter nacional y su conducción responde al Comando General; sin embargo, la propia Ley Orgánica establece que los Comandos Departamentales son la máxima autoridad policial en cada departamento y ejercen la conducción operativa dentro de su jurisdicción.
Santa Cruz merece liderazgo con arraigo
Santa Cruz, el departamento más poblado y uno de los principales polos económicos del país, ha debido recibir de manera reiterada comandantes designados desde otras regiones, nadie cuestiona la capacidad profesional de un oficial por su lugar de nacimiento; lo cuestionable es que la designación ignore el conocimiento territorial, la realidad criminológica y el arraigo con la comunidad que debe proteger.
En terminología policial, el mando territorial exige liderazgo operativo, inteligencia preventiva, coordinación interinstitucional y capacidad de conducción sobre las unidades especializadas. Difícilmente puede consolidarse una estrategia eficaz cuando quien asume el mando aún necesita conocer la geografía urbana, los distritos policiales y la dinámica social de la región.
La institucionalidad se demuestra, no se proclama
Recuperar la institucionalidad significa fortalecer la carrera policial, respetar la antigüedad, evaluar el mérito profesional y despolitizar los nombramientos del Alto Mando. No consiste únicamente en realizar ceremonias de ascenso o discursos sobre renovación institucional.
La pregunta que emerge con derecho incuestionable desde Santa Cruz no es corporativa; es profundamente democrática: ¿No tiene Santa Cruz oficiales con la capacidad, experiencia y solvencia moral suficientes para ejercer el Comando Departamental de su propia tierra?
Reclamar un liderazgo con identidad regional no significa fragmentar la Policía Boliviana, es reconocer por antonomasia que la excelencia profesional también se cultiva en Santa Cruz y que sus hombres y mujeres de uniforme tienen el legítimo derecho de conducir la seguridad de la sociedad que conocen, comprenden y sienten como propia.
La verdadera institucionalidad no nace de la imposición del mando; se forja desde la confianza ciudadana, la meritocracia y del respeto al talento de cada departamento de Bolivia.
¿RECUPERACIÓN DE LA INSTITUCINALIDAD O CENTRALISMO POLICIAL?