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Gobernar es hacer avanzar; Bloquear es delinquir

16 de junio de 2026 por
Actualidad Informativa, Reynaldo Rodríguez Cuéllar
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Por: Reynaldo Rodríguez Cuéllar

 

Los pueblos prosperan cuando sus carreteras unen regiones; cuando los agricultores transportan sus cosechas hacia los mercados, los estudiantes llegan a las aulas, los enfermos acceden oportunamente a los hospitales y cuando la industria, el comercio y los servicios, desarrollan sus actividades con normalidad.

Gobernar significa avanzar:

Gobernar es proyectar, consolidar caminos para el desarrollo; garantizar el libre tránsito, fortalecer la producción, generar condiciones para la inversión; proteger los servicios esenciales y ofrecer certidumbre a los ciudadanos. Un gobierno puede acertar o equivocarse en sus decisiones, pero la esencia misma de gobernar consiste en impulsar el movimiento de la nación hacia adelante y preservar el funcionamiento de la República.

Bloquear significa delinquir:

La propia definición del término expresa interrupción, inmovilización y obstáculo. El bloqueo representa la negación temporal de Derechos Fundamentales: impide el tránsito de personas y mercancías, restringe la actividad económica, genera incertidumbre, afecta el abastecimiento y perjudica a miles de familias que nada tienen que ver con el conflicto que le dio origen.

Toda demanda social legítima merece ser escuchada. El derecho a la protesta forma parte de una sociedad democrática y encuentra amparo en el orden  constitucional, resultando acertado qué, ningún derecho es absoluto. La equidad demanda el derecho al reclamo y la obligación de respetar el derecho de terceros reconocidos por la propia Constitución y, su vulneración exige la intervención del Estado y la aplicación de sanciones previstas por ley.

En ese contexto, resulta ilustrativa la experiencia observada en el Perú. La firme actuación del general Manuel Farías Zapata frente a una potencial amenaza de bloqueo, transmitió un mensaje inequívoco: “el Estado existe para garantizar el orden público, la libre circulación y el normal funcionamiento de la vida nacional. No se trata de restringir derechos, sino de proteger los derechos de la inmensa mayoría que trabaja, produce y contribuye diariamente al desarrollo de la República, bloquean y me los llevo detenidos”.

Bolivia enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia contemporánea: una República fuerte no es aquella que acumula conflictos, sino aquella que posee instituciones capaces de resolverlos sin detener el país. Una nación respetada ante la comunidad internacional no puede acostumbrarse a carreteras cerradas, abastecimiento interrumpido, pérdidas millonarias y ciudadanos impedidos de ejercer derechos elementales.

No dudamos de la estrecha participación del hombre fuerte, el ministro de Gobierno Antonio Oviedo y su dilatada trayectoria profesional y política, misma que está siendo desafiada en el porvenir de la excesiva contingencia.

Actualidad Informativa, Reynaldo Rodríguez Cuéllar 16 de junio de 2026
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