Foto de un bloqueo de carreteras en Bolivia. Foto: Referencial
Mientras Bolivia lucha con inclaudicable determinación por restablecer su economía; el Pdte. Paz Pereira, no debe olvidar que el mandato histórico de su gestión con el país es defenestrar a esa pequeña pero nefasta minoría organizada que, durante décadas y a través de sucesivos gobiernos, a secuestrado al Estado mediante el chantaje, la extorsión y el infame —e inadmisible— recurso criminal del bloqueo.
Estas prácticas perjudican irreversiblemente al país en su integridad, erosionando la economía, vulnerando derechos fundamentales y proyectando una imagen de inestabilidad que entraña serios riesgos frente a la comunidad internacional.
Actualidad Informativa juzga aún más alarmante la complicidad institucional que, el vicepresidente Lara se preste a esta dinámica destructiva, no es un error ni torpeza política, es tácita traición al mandato republicano y un atentado directo contra el Estado de Derecho.
El País del Revés