Por: Reynaldo Rodríguez Cuéllar
ESTE DOMINGO 19 NO SE DEFINE UN CARGO.
Se resguarda la dignidad de un departamento que aprendió a sostenerse incluso cuando intentaron someterlo.
Porque hay algo que debe quedar claro:
“Nuestra hospitalidad es virtud, jamás cobardía”.
Santa Cruz abre sus puertas pero, jamás baja la cabeza,
Bajo la Constitución Política del Estado de Bolivia, el Gobernador no controla recursos estratégicos ni define decisiones estructurales del País.
Pero la historia ha demostrado algo más fuerte que cualquier norma:
Cuando Santa Cruz ruge, Bolivia entera se reconfigura.
Nuestro departamento aún enfrenta una realidad inadmisible:
avasallamientos que avanzan,
quemas que destruyen y
decisiones que se toman sin el departamento…
pero sobre el departamento.
Eso no es gestión.
Es imposición.
Frente a la imposición, la neutralidad no existe: o se resiste, o se es el problema.
Esto no es un mensaje.
Es una línea de obligación política.
👉 No se elige para administrar inercias.
👉 No se elige para justificar abusos.
👉 No se elige para bajar la cabeza.
Se elige con específico valor y consecuencia: defender, articular y condicionar.
El próximo Gobernador no será juzgado por discursos, sino por su capacidad de:
— poner límites al poder central,
— convertir la autonomía en presión efectiva y,
— alinear al departamento en una sola dirección estratégica.
Aquí no hay espacio para la ambigüedad:
Si calla, traiciona.
Si negocia sin firmeza, entrega.
Si resiste con inteligencia, lidera.
Santa Cruz no es un territorio en disputa, es un bloque de poder económico, social y productivo que exige respeto.
Y el respeto no se pide.
Se impone con liderazgo.
El mandato es inflexible:
Nadie decide sobre Santa Cruz sin Santa Cruz.
¡QUE VIVA SANTA CRUZ!
El león del llano no se somete