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El Estrecho de Ormuz: pulso del poder global

El Estrecho de Ormuz no es un simple paso marítimo: es la arteria energética del planeta. Por sus aguas fluye cerca del 20% del petróleo mundial.
26 de marzo de 2026 por
Actualidad Informativa, Reynaldo Rodríguez Cuéllar
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Geopolítica sin romanticismos

El Estrecho de Ormuz no es un simple paso marítimo: es la arteria energética del planeta. Por sus aguas fluye cerca del 20% del petróleo mundial. Quien lo condiciona, no solo condiciona mercados… presiona naciones.

La ilusión del control absoluto

En la narrativa simplista se habla de “controlar Ormuz”. Error conceptual.

Ni siquiera la primera potencia militar del mundo puede ejercer un dominio total sin desencadenar consecuencias de escala mayor. Durante la administración de Donald Trump, se intensificó la presión sobre la región: despliegues, maniobras, demostraciones de fuerza. Elementos de élite como la 82nd Airborne Division fueron posicionados estratégicamente.

Pero el objetivo no era ocupar…

es disuadir.

Disuasión: la verdadera doctrina

La presencia de la Quinta Flota de los Estados Unidos en el Golfo no responde a un capricho geopolítico, sino a una lógica implacable:

Garantizar la libre circulación del comercio energético.

Evitar que Irán o cualquier actor regional convierta el estrecho en un arma de presión.

Mantener el equilibrio mediante superioridad visible, no necesariamente mediante confrontación directa.

Aquí no hay ideologías… hay intereses.

El Estrecho de Ormuz es el recordatorio brutal de que el mundo moderno no se sostiene sobre discursos, sino sobre rutas logísticas seguras.

Un bloqueo —aunque sea temporal— generaría:

Crisis energética inmediata.

Inflación global acelerada.

Inestabilidad política en múltiples continentes.

Lectura estratégica final

Hablar de Ormuz es hablar de poder real.

No se trata de quién lo posee,

sino de quién puede impedir que otro lo cierre.

En ese tablero, las grandes potencias no buscan conquistar…

buscan controlar.

Y en ese condicionamiento permanente, silencioso pero letal, se define el equilibrio del siglo XXI.

Actualidad Informativa, Reynaldo Rodríguez Cuéllar 26 de marzo de 2026
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