Ir al contenido

FEXPOCRUZ 2026: EL DISCURSO QUE INTERPELÓ A BOLIVIA

25 de septiembre de 2026 por
Actualidad Informativa, Reynaldo Rodríguez Cuéllar
| Todavía no hay comentarios

Por: Reynaldo Rodríguez Cuéllar

 

Con estándares de alta responsabilidad institucional, dignamente representados en la inauguración de Fexpocruz 2026, puede afirmarse que la intervención de Klaus Frerking, presidente de Fexpocruz, terminó ocupando el centro de la jornada.

Las alocuciones previas del alcalde de Santa Cruz de la Sierra y del gobernador se desenvolvieron dentro del marco propio del acto protocolar. Frerking, en cambio, imprimió a su intervención una marcada dimensión económica e institucional, convirtiendo su discurso en el eje del debate público de la jornada al colocar sobre la mesa asuntos concretos que trascienden la celebración ferial y alcanzan directamente las condiciones necesarias para producir, invertir, generar empleo y crecer.

El discurso inaugural de Klaus Frerking trascendió, por ello, el protocolo ferial. No fue simplemente una alocución de celebración, sino un llamado a la sensatez económica y a la reconstrucción de la confianza entre el Estado, el sector privado y la sociedad boliviana.

Frerking planteó una tácita tesis central: Bolivia no saldrá de sus dificultades mediante la polarización, sino fortaleciendo a quienes generan empleo, invierten y exportan. Su mensaje defenestró la lógica de los privilegios y colocó el énfasis en la igualdad de condiciones para competir, producir antes que confrontar, “No pedimos privilegios; queremos trabajar, invertir, generar empleo y exportar mucho más.”, irrebatible frase que sintetizó la coherente filosofía de todo el discurso, sobrio y profundamente orientado al desarrollo.

Tres advertencias de fondo:

Sin diésel no hay producción; y sin producción disminuye el empleo y la recaudación.

La seguridad jurídica constituye un requisito para atraer inversión nacional y extranjera.

Las exportaciones deben verse como una oportunidad para el ingreso de divisas y el crecimiento económico.

Más allá del diagnóstico, su insondable intervención constituyó una exhortación a los liderazgos políticos, empresariales y sociales: las disputas ideológicas jamás reemplazarán la productividad, la institucionalidad ni el trabajo como motores del desarrollo. En lugar de sindicar adversarios, el presidente de Fexpocruz convocó a asumir responsabilidades compartidas.

Santa Cruz, corazón productivo del oriente boliviano y del Gran Paitití, volvió a demostrar desde su principal vitrina internacional que el progreso nace del esfuerzo, la libertad de emprender y la cooperación entre quienes construyen país.

Actualidad Informativa, Reynaldo Rodríguez Cuéllar 25 de septiembre de 2026
Compartir
Etiquetas
Archivo
Iniciar sesión dejar un comentario